miércoles, 13 de julio de 2011

Angela

Título: Angela
Pairing: ChangMin/YunHo/JaeJoong; YooChun/JunSu
Género: Romance; Angst
Rating: PG
Resumen: Chang Min se siente solo y nota que algo va mal, con el grupo y con él mismo.
Notas del autor: Ésto fue lo primero que escribí de TVXQ. La verdad es que me odio a mí misma por escribirlo, porque no es precisamente algo feliz (y encima, utilizando una canción que me rompe el corazón), pero es algo que siempre pienso cuando me vienen a la cabeza las parejas de TVXQ. En fin, aquí está~ espero que os guste. La canción utilizada es 'Angela' de Super Junior.

ANGELA

by EunHee


Pienso en la primera vez que te vi

En un momento, mi corazón se vino abajo.

A pesar de que eres fría

Eres una persona demasiado maravillosa para borrar.


Chang Min lo sabía. Y el ser consciente de ello le dolía, le dolía de una manera que llegaba a ser frustrante. Lo sabía demasiado bien. Aunque quisiera mentirse, engañarse a si mismo, sabía que en el fondo, muy en el fondo, estaba en lo cierto. Y decirlo en voz alta solo hacía de aquél hecho algo aún más real.


Eres mi ángel, susurra suavemente

Un susurro de afección.

¡Te quiero cada día!

La tristeza de cada uno…

Rezo para no despertarme de este sueño.


¿Cuándo habían empezado las cosas a tomar ese rumbo? ¿Alguien lo sabía? No, era algo que nadie podría haber intuido. Ni siquiera Lee Soo Man años atrás, en algún día incierto del 2004, cuando decidió que debutarían los cinco juntos. Juntos. Los cinco. Porque eso era lo que eran, un grupo, un igual, una unidad. Chang Min podía encontrar decenas y decenas de sustantivos con ese mismo significado si rebuscaba un poco en un simple diccionario de lengua.


Estaré bien… siempre he estado así.

Incluso estando detrás de ti, sigo siendo feliz así.

Las lágrimas caen de nuevo, incluso ante tus bromas

Porque tengo que permanecer a tu lado solo con un rostro frío.


Lo que dijeran las fans no importaba. Lo que dijera el staff no importaba. Lo que dijeran ellos no importaba. Chang Min sabía, era consciente de que algo había empezado a torcerse, y él era el máximo afectado. Tal vez de puertas hacia fuera no. Tal vez exteriormente no. Pero, en realidad, algo iba mal.


Cuando te sientes sola o cuando estás triste

Si ese hombre que puede protegerte soy yo

Solo puedo amarte ahora mismo siendo como eres, para siempre

…realmente para siempre


Por un lado estaban Jun Su y Yoo Chun. El dúo dinámico. La pareja dorada. Los inseparables. Las fans se quedaban cortas con sus fantasías del muy renombrado ‘YooSu’. Era algo que no salía del apartamento de TVXQ, pero que los otros miembros tenían muy bien calado. Esos dos habían nacido para estar juntos, dijeran lo que dijeran. Y Chang Min no tenía ningún inconveniente con ello. Es más, los animaba a estar juntos, si eso era lo que deseaban y anhelaban.


Eres mi ángel, susurra suavemente.

Imaginé tu una vez dulce sonrisa durante toda la noche.

Las memorias de estar despierto toda la noche

Por una palabra sin significado.


Pero por otro lado estaban Jae Joong y Yun Ho. Jae Joong, el dulce de Jae Joong. La madre platónica del grupo, el chico que arranca suspiros por los cinco continentes. Y Yun Ho, el líder. El bueno de Yun Ho, que se preocupa por los demás integrantes como cualquier padre platónico haría. El padre y la madre. El uno y el otro. Yun Ho y Jae Joong. Era cuestión de tiempo que algo surgiera también entre ellos dos.


Estaré bien… siempre he estado así.

Incluso el pasado roce de tu mano

…me hace feliz así.

Las lágrimas caen de nuevo, incluso ante tu alegría

Porque tengo que permanecer a tu lado como tu más confortable amigo.


Y eso dolía. Ese era uno de los motivos de los sentimientos negativos que fluían en Chang Min últimamente. El primero era el pensamiento de ser un añadido en el grupo. La idea de que sobraba. Jae Joong y Yun Ho. Jun Su y Yoo Chun. Y él, ¿qué? Chang Min. Chang Min y Chang Min. Y nadie más. No se les permitía tener pareja, y tampoco había encontrado ninguna chica de su agrado. Todo tipo de escape estaba descartado. Ellos podían llevarlo en secreto porque convivían las veinticuatro horas de cada día de la semana, pero, ¿y él? Se habían olvidado. Entre caricias, cariños y susurros ahogados, se habían olvidado del menor.


A tu lado.


Pero eso no era lo peor. El ser el único soltero del grupo no era algo que lo afligiera con constancia, en el fondo sabía que sus mayores le tenían en cuenta y lo consideraban como a un hermano más. Lo que de verdad le calaba hondo, lo que le hacía temblar, era que se había enamorado sin remedio. Y sabía que no había espacio para él en el cuadro de relaciones del grupo.


No debería estar pensando cosas como esto.

Conozco el lugar que debería tener.

Ahora te borraré a ti, que llenas mi mente.


A altas horas de la noche, acurrucado en su lecho, sin poder dormir, a veces lo pensaba. ¿Qué tiene él que no tenga yo? No sabía explicárselo. O tal vez sí sabía la respuesta, pero responderla por si solo era demasiado hiriente. ¿No se daban cuenta de que todas aquellas miradas fugaces, aquellos besos robados, aquellos susurros compartidos, le dolían? ¿Le hacían sufrir de sobremanera? ¿No podían verlo?


Ámame.

No, olvídame.

Incluso estando detrás de ti, sigo siendo feliz así.

Las lágrimas caen de nuevo, incluso ante tus bromas

Porque tengo que permanecer a tu lado como tu más confortable amigo.

Solo debo permanecer a tu lado.


TVXQ es uno. TVXQ siempre será uno. Jun Su y Yoo Chun serán uno. Jae Joong y Yun Ho serán uno. Y Chang Min estará solo. Sufriendo por un amor no correspondido con el que deberá lidiar día tras día.


…a tu lado.

martes, 1 de febrero de 2011

My present for you is the snow

Título: My present for you is the snow
Pairing: YongHwa/MinHyuk
Género: Romance
Rating: PG
Resumen: Nieva en Seúl y YongHwa tiene un regalo muy especial para MinHyuk.
Notas del autor: Mi primer (y único por el momento) fanfic de CNBLUE. Adoro el grupo, así que tenía muchas ganas de escribir sobre ellos. La pareja ha resultado ser ésta, aunque no le haría ascos a ninguna combinación♥ Y sí, la foto del cutre-gráfico es MÍA.



-¡Nieve!

Ante el grito de Jong Hyun, todos los que se encontraban en aquél momento saliendo del recinto alzaron la vista. Era cierto. Los coches estaban cubiertos por mantos blancos, y copos del mismo color caían al suelo, algunos derritiéndose, otro luchándose por quedarse en la carretera y en las aceras.

Seúl iba a vestirse de blanco aquellos días.

-¡Qué pasada! –casi gritó Jung Shin, sonriendo ante la visión-. Aunque me estoy congelando…

-Pues espérate a que empiece a acribillarte con bolas de ni- -Yong Hwa no pudo seguir con su amenaza. Una bola había impactado contra su cabeza y le había hecho un daño infernal. Todavía podía ver la bola blanca con un mínimo de desperfectos en el suelo. Iba a vengarse-. ¡¡Eh, he dicho que el que iba a acribillar era yo!! ¿¡Quién ha sido!?

-¡Hyu~ng! –se giró hacia la voz que lo llamaba, y fue golpeado por otro proyectil de nieve. Menos denso, pero igual de letal. Vio a Min Hyuk carcajearse como un loco en la zona de la calle donde más había cuajado la nieve. Aquél día iban a rodar cabezas.

-¡¡Ven aquí, maknae!! –y fue a perseguirlo, casi resbalando en el camino y cerca de abrirse la cabeza unas tres veces.

El resto del elenco –Jong Hyun, Jung Shin, el manager y demás miembros del staff- los miraban riendo. Jung Shin había sacado su móvil y se encontraba grabando en video la encarnizada batalla de bolas de nieve que estaban compartiendo Min Hyuk y Yong Hwa. Jong Hyun iba comparando la grabación con la escena real, mientras se carcajeaba hasta morir.

-¡Eh, vamos! A este paso no podremos coger los coches y tendremos que ir a pie –avisó el manager, gritando hacia el líder y el menor, que parecían hacerle caso cero-. ¡¡Yong Hwa, Min Hyuk!!

-Déjales. Irán andando –dijo Jong Hyun muy convencido y poco preocupado por el hecho. Empezó a caminar hacia la furgoneta con la que habían venido, arrastrando a Jung Shin consigo, que guardaba el video y pensaba mil maneras de utilizarlo en contra de su líder en un futuro si era necesario.

-¿Seguro? –preguntó uno de los miembros del staff, no muy convencido. Jong Hyun y Jung Shin asintieron al unísono.

-No os preocupéis. Sabrán volver solos –“si es que vuelven”, pensó el mayor.


Por ese entonces, Yong Hwa y Min Hyuk seguían con su batalla en un parque cercano a las instalaciones donde ensayaban. El césped había quedado totalmente cubierto por la nieve, y ambos lo aprovechaban al máximo. Se atacaban sin piedad, riéndose continuamente, y no pasó mucho tiempo hasta que estuvieron completamente empapados.

-¡Ahora verás! –Yong Hwa hizo una bola de tamaño considerable que hizo pensar a Min Hyuk que si eso le alcanzaba, tendrían que ir llamando una ambulancia. Pánico momentáneo, y salió corriendo-. ¡¡No huyas!!

Sabía que su líder no sería capaz de lanzarle aquello, por lo menos no directamente. Pero si no intentaba librarse de él, tampoco tenía sentido aquél “juego”. Corrió con todas sus fuerzas, fijando como objetivo un árbol de tamaño considerable en el que podía esconderse, pero el hielo es traicionero. Un resbalón con una piedra que se había helado, y Min Hyuk acabó en el suelo. Y Yong Hwa, sorprendido por la caída del otro e intentando frenar, también. Uno encima del otro, riendo y sintiendo como los pantalones empapados y la superficie helada debajo suyo les hacía congelarse todavía más.

-No hace falta que te persiga. Puedes conseguir la derrota tú solito. ¿Alto al fuego? –Yong Hwa se levantó como pudo y le ofreció la mano a Min Hyuk.

-Alto al fuego. Gracias. Pero que conste que eso ha sido una simple distracción…

Una vez ambos levantados, respirando agitadamente por la carrera, buscaron un lugar en el que sentarse. Todos los bancos se encontraban llenos de nieve, hielo o simplemente mojados, pero el cansancio era superior a ellos. Min Hyuk cubrió un banco con su chaqueta –también mojada hasta la última fibra de tela- y se sentaron encima. El menor rápidamente empezó a tiritar, pero miraba el paisaje nevado como si se encontrara en frente de la octava maravilla del mundo. Yong Hwa lo miró, divertido.

-¿Tanto te gusta la nieve?

-Sí. ¿No es genial, hyung? Es incluso… romántico –juraría que había visto al menor sonrojarse minimamente ante la última constatación. Tal vez se debía al frío.

-Bueno… es… húmeda. Y fría –Min Hyuk arqueó una ceja.

-He dicho “romántico”, hyung.

Yong Hwa miro hacia el cielo, pensando. Min Hyuk se encogió de hombros y lo imitó, mirando maravillado como la nieve seguía cayendo, aunque con menos intensidad. Entonces, de repente, sintió como algo le cubría los hombros, y vio a Yong Hwa sonreír. Era su chaqueta. Entonces, el líder le pasó el brazo por detrás y lo atrajo hacia si, dejando la cabeza del menor apoyada en su hombro. Min Hyuk se sintió enrojecer furtivamente.

-¿Hyung?

-¿Mejor así? ¿Más… romántico? –puso cierto énfasis en la palabra “romántico”, y Min Hyuk lo podía imaginar sonriendo de lado, de esa manera que solo él sabía. Tentador, demasiado tentador.

El baterista no respondió. No pudo. Su corazón bombeaba sangre con tanta fuerza que ni el frío notaba a esas alturas.

Estuvieron un rato de aquél modo. Un largo, largo rato. Uno apoyado en el otro. Mirando la nieve caer. Poco a poco, sintiéndose más cómodos, más a gusto. Aquello había dejado de ser una simple batalla de nieve de dos compañeros de banda. Para empezar, dos simples compañeros de banda no pasaban horas mirando la nieve caer en ese tipo de posturas. Y, además, dos simples compañeros de banda no se besaban. Y menos de aquella manera.

Yong Hwa y Min Hyuk no podían recordar el cuándo, ni el cómo, ni el porqué de aquella otra batalla. La de dominar al contrario a base de besos y mordiscos en el cuello, donde Yong Hwa llevaba las de ganar. El menor pensó con ironía que si un fotógrafo, un periodista o una fan les vieran en ese momento, estarían en un buen aprieto. Pero la nieve jugaba en su ventaja, haciendo que el resto del mundo se refugiara en sus casas en busca de cobijo y chocolate caliente.

-¡WAH! –grito de ambos al notar como algo frío caía encima suyo. La nieve que se había acumulado en las ramas del árbol debajo del cual estaban sentados había sucumbido, atacándolos sin piedad. Ambos se miraron, con nieve en el pelo y en la cara, y empezaron a reírse.

-Tienes canas, hyung –bromeó Min Hyuk, sacudiéndole un poco de nieve de la cabeza al mayor.

-Es la edad, querido maknae –le siguió el juego Yong Hwa. Localizó un fragmento de nieve bajo el ojo izquierdo del otro chico, y se acercó, lamiéndolo con el extremo de la lengua juguetonamente. Min Hyuk se ruborizó todavía más, si eso tenía cabida.

-¡Hyung!

-Min Hyuk-ah, eres demasiado inocente –dijo Yong Hwa, golpeándole la nariz al menor con el dedo, ganándose un puchero de éste-. Vamos, o nos echarán en falta. A éste paso, se nos hará oscuro.

-Va~le.

Fueron caminando por las calles semidesiertas de Seúl, observando el paisaje cada vez más blanco. Había coches de los que ya no se podía distinguir el color a simple vista, y en algunas esquinas la nieve se acumulaba de manera bestial. Incluso se cruzaron con un muñeco de nieve, con nariz de zanahoria, ojos de botones, boca de piedrecillas, brazos de ramas y guantes, gorro y bufanda incluidos. No pudieron evitar hacerle una foto.

-La subiré a twitter más tarde –dijo Min Hyuk, mirando el muñeco de nieve en la pantalla de su móvil, antes de empezar a hacer fotos a la ciudad nevada. Yong Hwa sonrió.

-De verdad te gusta la nieve. Ni que no hubieras visto nunca nevar –Min Hyuk lo miró con grandes ojos.

-No. No he visto nunca nevar –Yong Hwa parpadeó sorprendido.

-¿En serio? ¿Cómo puede ser eso posible? ¿En dieciocho años no has visto nunca nevar?

-No. Quiero decir… en Seúl no acostumbra a nevar. Y las pocas veces en que se ha dado el caso, ha dado la casualidad de que no estaba en la ciudad –se encogió de hombros.

-Vaya, eso es tener mala suerte. ¡Siempre hay una primera vez! En Busán nevaba de vez en cuando.

-Qué bien –dijo Min Hyuk, mirando la nieve caer, abstraído del mundo. Yong Hwa lo miró larga y paulatinamente. Entonces, le cogió de la mano, entrelazando sus dedos con los del otro. Min Hyuk lo miró-. ¿Hyung?

-Entonces, te regalo la nieve –constató, muy convencido. Min Hyuk abrió mucho los ojos, como si no acabara de entender lo que su líder intentaba decir-. Ésta nevada es tuya. “La nevada de Min Hyuk”, o algo así, ¿vale? Es mi regalo para ti.

-Hyung… tienes unas ideas un poco excéntricas –el menor rió ante las ocurrencias de su líder. Yong Hwa también sonrió-. ¿“La nevada de Min Hyuk”? …no, mejor “La nevada de C.N. Blue”.

Se acercó a un coche rojo lleno de nieve, sin soltar de la mano a Yong Hwa, y escribió algo en el capó. “CN BLUE”. El líder sonrió.

-Hazle una foto~, los chicos estarán contentos.

-Vale. Pero, que quede entre nosotros… -acercó los labios a la oreja del mayor, que escuchó atentamente-. “La nevada de Yong Hwa y Min Hyuk” suena mejor.

-Lo tendré en cuenta –rió Yong Hwa, agarrando más fuerte todavía la mano del batería.


Ese sería uno de los mejores regalos que Min Hyuk recibiría de Yong Hwa. El manto blanco que cubrió Seúl durante dos días.

La verdad sobre Jae Joong Jr.

Título: La verdad sobre Jae Joong Jr.
Pairing: None (podéis indagar un poco en busca de YunJae, si queréis)
Género: Humor
Rating: G
Resumen: Jae Joong ha recibido un regalo muy especial de una fan que está llevando de cabeza al resto del grupo.
Notas del autor: Antes de empezar, éste es Jae Joong Jr. Gracias a mi amiga Sylvia (Sasong Jae Hwa) por 'prestarme' el muñeco en el mundo ficticio (yo me entiendo). Después, no quiero que ninguna fan de Jae Joong se cabree con ésto ni piense lo que no es. He escrito ésto solo para conseguir arrancar un par de risas a quien lo lea y espero conseguirlo. Tonterías y más tonterías, espero que os guste y que lo disfrutéis :3

LA VERDAD SOBRE JAE JOONG JR.

by EunHee



Como todo piso compartido, había ciertas normas en el dormitorio de TVXQ que hacían la convivencia más llevadera. Estaban las típicas, las de toda la vida, las que la mitad de los mortales tomaban al pie de la letra. Rotación de las tareas, mantener los espacios privados pulcros, horarios de televisión para evitar una pelea de Jun Su y de Chang Min por ver tal programa en tal canal. Luego estaban las normas especiales, únicas de su propia cosecha. En especial, Jae Joong había terminalmente prohibido que los otros cuatro se acercaran a menos de dos metros sin permiso de tres cosas.

Uno, la sacrosanta paella que había recibido de regalo de cumpleaños de una de sus tantas hermanas –porque claro, a ver quien es el listo que se acuerda de quien ha tenido el ingenio de regalar un útil de cocina a un cantante internacionalmente famoso- y que utilizaba para hacer de todo, totalmente todo.

Dos, su ordenador portátil las 24h funcional donde guardaba todo tipo de archivos que miles y miles de fans matarían –literalmente- por investigar a fondo. Letras de canciones, composiciones de ritmos base, porno –que él jura que es una carpeta oculta creada exclusivamente por y para Yoo Chun- y mucho más.

Y tres, Jae Joong Jr.

Sus cuatro compañeros de grupo de verdad creían que el chico tenía graves problemas. Es decir, entendían que le hubiera pillado cariño a aquél ente sin vida que tenía como sobrenombre ‘clon de Jae Joong muñequíl’ e incluso encontraban relativamente normal que se escandalizara cada vez que lo peinaba teniendo en cuenta el instinto maternal del chico que dejaba aflorar en los momentos más oportunos –e inoportunos-. Pero la cosa estaba llegando a límites inexplicables.

Podía pasarse horas y horas encerrado simplemente contemplándolo. Le cantaba, le bailaba, lo sacaba a pasear, no podía alimentarlo ni cambiarle los pañales porque sería algo antinatural. Y a veces hablaban. O por lo menos oían al chico hablar y sonaba muy convencido de que el muñeco le respondía. Jun Su llegó a un punto en que creía que el BJD le decía a su compañero que quemara cosas.

-¿Jae Joong? ¿Oyes voces? –el chico se quedó mirando al delfín con cara de haber visto a un armadillo púrpura.
-¿Pero qué dices, Jun Su-ah?
-Nada, nada…

Definitivamente, estaba pasando demasiado tiempo con Hyuk Jae, el que a su vez pasaba demasiado tiempo con Dong Hae. Y pasar mucho tiempo con un chico que jura haber visto extraterrestres bailar la danza del vientre en su habitación no es algo sano. Ya lo dicen, todo lo malo se pega.

A parte de eso, cada vez que siquiera cruzaban miradas con los ojos de cristal del muñeco, Jae Joong literalmente les gruñía. Les gruñía. Jae Joong nunca gruñía. El que gruñía era Chang Min, cuando alguien amenazaba con ponerle un candado a la nevera para evitar sus escapadas furtivas de media noche a la cocina.

Luego estaba el nombre. Jae Joong Jr. JAE JOONG JR. J-A-E-J-O-O-N-G-J-R. Por favor, ¿había algo más… cutre? No, no lo había. Porque entonces ese muñeco no se llamaría así. Vale, el BJD ya venía con nombre, pero creían que el dueño pensaría que era una aberración llamarlo así y lo dejaría, simplemente, como ‘el clon muñequíl’. Pero no. Le encantó. Fue como si a un pobre estudiante le dieran las respuestas en medio del peor examen de su vida sin que el profesor con cara de bulldog cojo de turno se enterara.

Todo empezó cuando, después de un día agotador lleno de sesiones de fotos, entrevistas, fans locas persiguiéndoles y mucho, mucho fanservice, llegaron agotados al apartamento compartido que les había proporcionado la agencia. Lo que no se esperaban era encontrar una maldita caja tamaño familiar bloqueando la ‘estúpida-puerta-que-necesita-aceite’ –palabras textuales de Yun Ho en un momento de estrés-. Entraron como pudieron y vieron en el paquete el nombre de Jae Joong junto a la dirección y varios trámites más en un papel pegado en el cartón. Sin remitente, solo una carta rosa perfumada con olor a rosas con letras de color -¿adivinan?- rosa. “Para mi ídolo, mi amor, mi Dios. De tu fan número 1”. Oh, sí, ya podía ser la fan número uno para hacer regalos tan pintorescos y tan… poco útiles. A partir del primer segundo en que Jae Joong empezó a hacerle carantoñas al muñeco los otros cuatro justificaron sus sospechas sobre el hecho de que el BJD era en realidad un lavador de cerebros con el máximo parecido existente a la madre platónica del grupo en su época de ‘Mirotic’.

Fue peor cuando, un buen día, a alguno de los miembros –el cual prefirió no revelar su identidad por posibles asaltos y agresiones de los demás- se le ocurrió postear por Internet fotos del chico con su mini-yo de resina. Dicha foto se llenó en menos de dos minutos –dos minutos en la red, señoras y señores- de cientos y cientos de comentarios del estilo ‘¡Un BJD de JaeJoong-oppa! ¡¡Qué lindo!!’ ‘¡Realmente se parecen!’ ‘Jae Joong Jr. es guapo, pero Jae Joong-oppa lo es más’ ‘¡Quiero un BJD de Jae Joong-oppa!’ ‘¡¡JAE JOONG, HAZME TUYA!!’ –aunque ese tipo de comentarios preferían omitirlos-. Por su parte, Jae Joong se sintió el doble o el triple de orgulloso de su pequeño hijo y aumentó sus sesiones de cepillado de pelo.

Lo más escalofriante empezó cuando una noche de lluvia y relámpagos, con una tormenta que asustaría hasta al monstruo de debajo la cama, vieron a Jae Joong, a Jae Joong Jr. y a Yun Ho –el mismísimo Jung Yun Ho, líder oficial de TVXQ y padre postizo de los mismos- en medio de una sesión de esas a las que Jae Joong gustaba de llamarles ‘sesiones para embellecer a la persona’ y el resto las llamaban con un poco de miedo ‘sesiones en las que Jae Joong coge un cepillo y pone cara de psicópata’. Primero creyeron que el Apocalipsis estaba cerca y que el cielo se iba a volver leproso e iba a caer a trozos, pero luego empezaron a atar cabos al ver la cara de incomodidad y sumisión del líder. Se podían imaginar la escena.

-¡Yun Ho~! –gritaba felizmente Jae Joong, con saltitos al más puro estilo Heidi incluidos. Se plantó con una sonrisa sospechosa al lado del susodicho. El aludido se giró después de que un escalofrío le recorriera la columna vertebral de punta a punta.
-¿Sí, Jae Joong? ¿Quieres algo? –no, en realidad no quería saber la respuesta, a sabiendas de que esos últimos días el mundo de Jae Joong había girado entorno a cantar y a Jae Joong Jr.
-¿Te gustaría ayudarme con el cepillado de Jae Joong Jr.? –Yun Ho rodó los ojos. Tendría que habérselo esperado.
-Oye, Jae Joong, a mí estas cosas… -no. Aquello no era legal. Que el chico pusiera ese gesto e hiciera ese pucherito con su carita de ángel era demasiado… era tan… era totalmente…
-¿Por favor?

…era injusto.

-…está bien.


Después de dos semanas con el mismo cuento, los otros miembros empezaban a estar cansados. Por no mencionar que Yun Ho se sentía obligado, esclavizado y explotado. La vida inanimada de aquél muñeco había llegado demasiado lejos y había arrastrado con él demasiadas alegrías. Chang Min no comía entre horas con la misma regularidad que antes –anteriormente robaba de la despensa cuatro bolsas de snack. Después de la ‘fiebre BJD’ esa cantidad se resumió a dos y media-, Yoo Chun había reducido de forma considerable sus horas de perversiones y maldades junto al –intocable- ordenador portátil de Jae Joong –el cual andaba demasiado preocupado en pulir los pómulos resinosos de Jae Joong Jr. para fijarse en quien tocaba su pertenencia protegida número dos- y Jun Su… bueno, digamos que Jun Su era como un niño al que le han revelado que los padres no existen y que todo es una obra maléfica de Papá Noel.

-Hay que hacer algo.
-Sí, esto no puede seguir así.
-Tenemos que poner punto y final a esta locura.

Sí, se habían reunido todos en la habitación de Chang Min y Yoo Chun. Sí, estaban planificando a media noche con las luces apagadas cuales gángsters en plena acción, pero sin póker, ni puros ni siquiera monopoly. Y lo parecerían todavía más si no fuera porque… Sí, estaban todos con los pijamas más extravagantes que habían encontrado en sus armarios. Desde ratones amarillos hasta ranas con cabellera. Haced cuentas y pensad en la impresión que daban cuatro hombres hechos y derechos en reunión clandestina a esas horas y con esas pintas. Si alguien filtrara fotos de esos momentos…

Adiós a Cassiopeia.

No, tal vez Cassiopeia seguiría en pie. Porque había mucha mente enferma por el mundo que pagaría por verlos y los considerarían la cosa más adorable del mundo. Pensándolo mejor…

Adiós a la dignidad de TVXQ.

Pero aquél tema en cuestión que los traía de cabeza desde hacía catorce días necesitaba ser tratado con urgencia, con pijamas psicodélicos o sin pijamas psicodélicos.

-Yo voto por cogerlo y hacer una hoguera con él.
-¿Y si lo metemos otra vez en la caja en la que vino y lo lanzamos al mar? Así eliminaremos las pruebas…
-Todo eso está muy bien, pero si hyung llega a enterarse de que hemos asesinado a su precioso tesoro… -todos miraron al menor con gesto de comprender.
-Mierda, Chang Min, tienes razón.
-Siempre tengo razón.
-No la tienes, niño consentido.
-Chicos, os recuerdo que nuestras vidas, o por lo menos nuestra sanidad mental, están en juego –Yoo Chun y Chang Min callaron en el acto ante la declaración de Yun Ho.

De golpe, la luz de un relámpago cruzó la habitación de punta a punta para luego dejar paso a un estruendoso trueno dejándolos medio sordos y medio asustados –sí, estaban en época de lluvias, no preguntéis-. Entonces, de pronto, cuando el líder fue a retomar de nuevo la palabra, oyeron la madera del pasillo crujir y la puerta del cuarto empezó a abrirse lenta, lentamente… los chicos se hicieron la promesa de no mirar, pero la rompieron demasiado rápido.

-¿Ja… Jae Joong?

No. No era Jae Joong. Era parecido, mucho más pequeño, y con una sonrisa que antes no estaba ahí.

El grito se oyó de punta a punta de Asia y exteriores y Jae Joong se levantó al día siguiente acusándoles que gritaban como nenas.

Story has just begun

Bienvenidos a Writing: INSOMNIA. Ante todo, me presentaré.

Soy Ariadna, más conocida virtualmente como Hyôka o EunHee. Nací el septiembre del 93 y estudio lenguas. Tengo múltiples pasiones: la música, bailar, Asia, leer y escribir. Ésta última es la importante en este preciso momento.

Este blog será el método de publicación y almacenamiento de mis historias, ya sean fanfics o invenciones propias. Probablemente todo tenga relación con el mundo de la música coreana/japonesa, quien avisa no es traidor.

Nunca había pensado seriamente el hacer un blog para mis escritos, ya que aunque escribo con regularidad, casi nunca puedo seguir por mucho tiempo una misma historia y, además, el 90% de éstas son OC (Original Character, con personajes originales), y a la mayoría de gente no le gustan las historias de este tipo. Sin embargo, tenía un par de escritos decentes y Miki, mi mejor amiga, me ha animado para que la hiciera, así que aquí me tenéis (¡visitadla en http://storyhasjustbegun.blogspot.com/! ;D).

No esperéis actualizaciones constantes, ¡pero espero que disfrutéis! <3
Thank you so much.